Please reload

Suscríbete a

Zona Escolar 71

ES Y SIEMPRE SERÁ GRATIS
SITIO LIBRE DE ANUNCIOS
ENTRADAS RECIENTES

Qué causa la depresión en niños y adolescentes

12/03/2018

 

La depresión es un problema de salud mental grave que aqueja tanto a adultos, como a niños y adolescentes. Puede producir tristeza constante y pérdida de interés por realizar actividades cotidianas. Así también, afecta la manera de pensar, sentir y comportarse de quien la padece, y provoca problemas emocionales, funcionales y físicos. Se estima que uno de cada cinco adolescentes sufre de depresión en algún momento y las mujeres tienen el doble de probabilidades de padecerla que los varones.

 

Son diversas las causas a las que se atribuye la depresión en niños y adolescentes, y por lo general distintas a las que generan esta condición en en los adultos. Refiriéndose a los primeros, la presión de sus compañeros, las expectativas académicas que se tienen de ellos y los cambios físicos que experimentan, suelen ser algunas de las más frecuentes.

 

Existen también otros factores asociados a la aparición de este problema, tales que pueden ser de índole química biológica, hormonales, hereditarios, debidos a un trauma o a patrones de pensamiento negativo aprendidos.

 

Química biológica. Los neurotransmisores son sustancias químicas naturales del cerebro que transportan señales a otras partes del cerebro y del cuerpo. Cuando los niveles de estas sustancias químicas son anormales, se modifica el funcionamiento de los receptores y el sistema nervioso, lo que produce depresión.

 

Hormonas. Los cambios en el equilibrio hormonal del organismo, pueden propiciar la depresión.

 

Genética. La depresión es más frecuente en personas cuyos familiares de sangre tengan antecedentes de este u otros trastornos.

 

Traumas en la niñez temprana. Los acontecimientos traumáticos experimentados en la niñez, tales como el maltrato físico o emocional o la pérdida de un ser querido, pueden causar modificaciones en el cerebro, que hacen a la persona más propensa a la depresión.

 

Patrones de pensamiento negativo aprendido. La depresión puede estar asociada a que lo que la persona aprende sobre sí mismo. Por ejemplo, a sentirse impotente en vez de aprender a sentirse capaz de afrontar satisfactoriamente los desafíos que le plantea la vida. Estos patrones pueden verse influidos o reforzados por quienes le rodean.

 

Asimismo, existen factores que aumentan el riesgo de desencadenar o desarrollar la depresión en niños y adolescentes, como pueden ser:

 

  • Tener problemas que impactan de manera negativa en la autoestima, como obesidad, conflictos con compañeros, acoso escolar prolongado o problemas académicos.

  • Experimentar una situación estresante o traumática, como el divorcio de los padres o la muerte de un ser querido.

  • Haber sido víctima o testigo de algún tipo de violencia, como abuso sexual o físico.

  • Padecer otros trastornos, como trastorno bipolar, trastorno de ansiedad, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno de personalidad, trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y trastornos alimentarios como anorexia o bulimia.

  • Experimentar dolor o malestar continuo debido a alguna enfermedad física crónica como cáncer, diabetes o asma.

  • Tener ciertos rasgos de personalidad como baja autoestima o ser excesivamente dependiente, autocrítico, perfeccionista o pesimista.

  • Tener dificultades para socializar.

  • Ser homosexual, bisexual o transexual en un entorno que lo rechaza.

 

Se ha comprobado que antecedentes y circunstancias familiares como los siguientes, incrementan el riesgo de que el niño o el adolescente desarrolle depresión:

 

  • Uno de los padres, abuelos u otro familiar de sangre padece de depresión u otro trastorno mental.

  • Existe algún caso de suicidio en la familia.

  • La familia es disfuncional o conflictiva.

  • El traslado a un nuevo lugar para vivir (especialmente si es una práctica frecuente).

  • Cambiarlo de escuela.

  • La muerte de algún familiar, amigo o mascota.

  • Alguien en la familia se encuentra muy enfermo.

 

De modo que no es una debilidad o algo que pueda superarse a base de fuerza de voluntad. Por el contrario, es una situación que puede tener consecuencias graves si no se atiende adecuadamente. En la mayoría de los casos, los tratamientos con medicación y terapia psicológica son altamente efectivos para disminuir o erradicar los síntomas.

 

 

Cómo prevenir la depresión

 

No existe una manera cien por ciento efectiva para prevenir la depresión en niños y adolescentes, sin embargo, platicar con ellos frecuentemente, preguntarles por sus sentimientos, brindarles confianza y apoyo, enseñarles a aumentar su resiliencia y a mejorar su autoestima; así como buscar el apoyo de amigos y de la sociedad (especialmente en situaciones de crisis), y administrar tratamiento a las primeras señales de depresión,  son algunas medidas que pueden hacer una gran diferencia.

 

En este sentido, la Academia Americana de Médicos de Familia (AAFP, por sus siglas en ingles) recomienda realizar pruebas para la detección de la depresión en adolescentes de entre 12 y 18 años, que presenten síntomas. Sin embargo, actualmente no existen suficientes pruebas para determinar los beneficios y los riesgos de dichas pruebas en menores de 11 años.

 

 

Referencias

 

Berger F. K. MedlinePlus. Reconocimiento de la depresión en los adolescentes. MedlinePlus.

Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.

Recuperado de

https://medlineplus.gov/spanish/ency/patientinstructions/000648.htm

[Consultado en marzo de 2018]

 

Mayo Clinic. 2017. Depresión en adolescentes. Mayo Clinic.

Recuperado de

https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/teen-depression/symptoms-causes/syc-20350985

 

familydoctor.org. Depresión en niños y adolescentes. familydoctor.org.

Recuperado de

https://es.familydoctor.org/depresion-en-ninos-y-adolescentes/

[Consultado en marzo de 2018]

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Please reload

Please reload

TEMAS
Please reload

CATEGORÍAS