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Qué dicen los dibujos de los niños

02/04/2018

 

Los dibujos de los niños y su significado

 

La periodista y editora Lola Rovati, especialista en temas de desarrollo infantil, menciona en uno de sus artículos: "A través del dibujo (incluso desde los primeros garabatos) los niños expresan algunos rasgos de su personalidad, sus miedos, sus emociones y su forma de ver el mundo".

 

Por lo tanto, los dibujos pueden verse como un reflejo de lo que hay su interior: cómo se ven dentro de su familia; cómo se relacionan con sus pares; cómo se sienten en un momento dado o si hay algo que les inquieta. Por ello, saber interpretar lo que dicen los niños a través de sus dibujos puede ser una herramienta útil que permita conocerlos mejor y ayudarlos si se requiere.

 

Dicho esto, cada niño tiene una forma particular de dibujar, la cual puede observarse prestando atención y con un poco de práctica. En este sentido, dice Rovati, no solo se trata del tema del dibujo, sino de cómo sostiene el lápiz y de cómo ocupa el espacio en la hoja, entre otras cosas que dicen mucho de su personalidad y sus sentires.

 

 

Cómo sujeta el lápiz

 

Una de las primeras cosas que se pueden observar es cómo sujeta el niño el lápiz entre sus dedos. Si la sujeción es suelta, ello habla de que este se encuentra relajado, tranquilo; en tanto que lo haga en forma apretada puede ser un signo de tensión o nerviosismo.

 

 

Cómo ocupa el espacio

 

La mayoría de niños suelen ubicarse a sí mismos en el centro de la hoja, poniendo alrededor las representaciones simbólicas relacionadas con su yo. Esta característica denota una manera de percibirse como el centro del mundo; algo común y natural en los pequeños.

 

Por otra parte, la forma en que ocupa el espacio habla sobre cómo el niño se desenvuelve en su entorno. De modo que, si dibuja en toda la hoja se puede pensar en un niño más extrovertido, dinámico, participativo; mientras que un niño más retraído, tímido e inhibido tenderá a ocupar una sección más pequeña de la hoja.

 

Hacer uso del espacio en forma aleatoria, esto es: a veces dibujar en el centro y otras en una esquina, sin orden o patrón alguno, es más propio de niños irritables, con cambios constantes de humor y que se distraen con facilidad.

 

 

El trazo

 

La presión que ejerce el niño al trazar es una seña muy particular de su temperamento.

 

Un trazo firme y continuo demuestra personalidad segura, confianza en sí mismo. Una buena presión indica entusiasmo, voluntad y necesidad de movimiento.

 

Por su parte, un trazo incierto y tembloroso demuestra una personalidad que necesita reafirmarse y que busca constantemente la aprobación de los demás. Suele tratarse de niños más sensibles, con escasa tolerancia a la frustración. Un trazo débil puede también ser indicador de cansancio, falta de voluntad o incluso depresión.

 

A su vez, un trazo excesivamente fuerte y marcado denota agresividad, temperamento defensivo y reactivo hacia los demás.

 

 

La forma de los trazos

 

Al igual que en la escritura, los trazos continuos de formas redondeadas demuestran un estado afectivo sereno, conciliador; al igual que un temperamento dócil.

 

En caso contrario, los trazos interrumpidos, con formas quebradas y puntiagudas reflejan tensión, impulsividad y desconfianza hacia los demás.

 

 

Tachaduras y borrones

 

Los dibujos que presentan constantes tachaduras y borrones suelen pertenecer a niños cuya personalidad está definida por rasgos como baja autoestima, ser excesivamente dependientes, autocríticos, perfeccionistas  o pesimistas. Situaciones que por lo general derivan en una falta de confianza en sí mismos y en lo que hacen.

 

 

La paleta de colores

 

En palabras de Rovati, "la elección de colores es el modo de expresar cómo se planta el niño ante la vida". De modo que el usar muchos colores puede interpretarse como alegría de vivir, curiosidad y motivación. Por el contrario elegir siempre los mismos colores transmite cierta inseguridad.

 

La autora explica: los niños más entusiastas, histriónicos y extrovertidos, suelen preferir los colores cálidos y vivaces, mientras que los más sentimentales sienten predilección por colores fríos y oscuros.

 

Por otra parte, un niño demasiado irritable tiende a mezclar demasiado los colores, pintando uno sobre otro haciéndolos casi irreconocibles. El niño temeroso podrá prescindir del color, y el obsesivo extremará cuidado en elegirlo y en no sobrepasar los contornos.

 

 

El tema

 

Permitir a los alumnos dibujar lo que deseen a través del dibujo libre, es una buena forma de que expresen sus deseos y motivaciones en un momento dado, pero más allá de esto, hay elementos que reflejan mejor que ningún otro cómo se perciben a sí mismos ante el mundo; estos son el árbol, la figura humana y la familia.

 

El dibujo del árbol, según el test de Koch (como cita Rovati) utilizado en psicología, es una representación simbólica de la imagen que una persona tiene sobre sí misma. En este sentido, las raíces representan los afectos, es decir, lo que alimenta al árbol; mientras que el tronco se refiere al yo personal, y la copa al contacto con el mundo exterior.

 

Así pues, en el dibujo de la figura humana se pueden apreciar las señales que el niño transmite (de manera consciente o subconsciente) sobre sí mismo y quienes le rodean. Por ejemplo las dimensiones de la cabeza en relación con el cuerpo las proporciones generales de la figura, las extremidades (o la ausencia de estas), los rasgos faciales acentuados (ojos remarcados, dientes puntiagudos), rellenar o no la figura. Todas son expresiones de emociones, sentimientos o miedos.

 

En lo que la familia se refiere, su representación gráfica refleja la situación afectiva y emocional del niño, dentro de la estructura familiar.

 

Lo anterior se refleja en si se incluye o no en el dibujo; el orden de las personas; quiénes están y quiénes no; la proporción que guarda cada uno con respecto a los demás; la unión o la dispersión entre sí; el contacto o la falta de este... Son todas expresiones relacionadas con el miedo a perder el afecto de los padres, los celos entre hermanos, la necesidad de protección, etcétera.

 

 

Editado de

 

ROVATI, L. (2010). Claves para interpretar los dibujos de los niños. WeblogsSL: Bebés y más.

Recuperado de

https://www.bebesymas.com/desarrollo/claves-para-interpretar-los-dibujos-de-los-ninos

 

 

Referencias

 

KOCH, K. Como se cita en ROVATI, L. (2010).